Cada uno debe asumir la responsabilidad de su propia vida. Es la forma de estar en el mundo, de estar en relación con otras personas y con uno mismo, lo que da un sentido a lo que nos ocurre, a lo que somos. Esa es una de las primicias del proceso de la terapia Gestalt.
Hablar de Terapia Gestalt es hacer referencia a Fritz Perls, como creador de la Gestalt como se la conoce actualmente. Como todo artista creador, la gestalt va muy unida a su vida y a su tiempo.
Gestalt se suele traducir como “forma” o “configuración”. Si consideramos el campo perceptivo como una interrelación de fuerzas vemos como del campo del fondo emerge una fuerza que tiende a ponerse de relieve hasta que ocupa el primer plano: la figura. Esta figura y su fondo (del que es indisociable) forman una composición o configuración que se le llama Gestalt, que bien también le podríamos llamar, experiencia-situación. En este sentido figura-fondo es una analogía de consciente-insconsciente, o un darse cuenta enfocando (percibiendo) lo que antes era borroso.
No es nuestro propósito extendernos en la historia de la Gestalt, pudiendo ir a la Bibliografía para dar cuenta de los libros que hablan extensamente de ella, sino más bien dar una serie de premisas principios que nos ayude a entender como funciona la terapia Gestalt, así como los mandatos o reglas en la que se sustenta.
Principios de la Terapia Gestalt
Aquí y ahora: Ocuparse del presente más que preocuparse del pasado o del futuro. Eso no quiere decir que no se le de importancia a lo ocurrido en el pasado, pero la forma de trabajarlo será traerlo al presente .
Darse cuenta o toma de conciencia: lo que sería un “eureka” o un chasquido de dedos en un diálogo coloquial cuando damos con lo que es, es decir, aquello que viene a la conciencia desde el insconsciente poniendo de relieve de que se trata, o como es.
Responsabilizarse: hacerse cargo de lo que es y le corresponde de la situación. Asumir la parte que nos corresponde.
Mandatos o reglas de la Gestalt
A continuación detallamos algunos de los mandatos en los que se sustenta la terapia Gestalt:
- Vive aquí y ahora- ocúpate y relaciónate con el presente más que preocuparse del pasado o del futuro.
- Deja de imaginar: experimenta lo real.
- Abandona los pensamientos innecesarios, siente y observa.
- Expresa antes que manipular, justificar o juzgar.
- Entrégate al desagrado y al dolor tal como al placer.
- No aceptes ningún otro debería o tendría más que el tuyo propio.
- Responsabilízate de tus acciones, sentimientos y pensamientos.
- Acepta ser como eres.
La aplicación de la Terapia Gestalt
La terapia Gestalt tiene en cuenta a la persona en toda su dimensión: cuerpo, mente, sentimientos y solo en su globalidad se puede entender su proceder.
A menudo las personas entramos en conflicto porque hay distintas partes internas (polaridades) con intereses y valores distintos. Podemos aprender a integrarlas y armonizarlas para desarrollar nuestro máximo potencial.
La terapia tiene que ver con detectar cual es la necesidad no resuelta y lograr darle una salida que haga que la persona se sienta más integrada con lo que es y necesita.
El ciclo de satisfacción de las necesidades
El ciclo de satisfacción de necesidades es un enfoque dinámico, que ayuda a comprender como una necesidad nace, se desarrolla, se realiza y luego desaparece del primer plano figura, para ir al fondo.
Esta compuesto de siete etapas:
Cada una de las siete etapas se articula a la precedente y desencadena la siguiente hasta la satisfacción de la necesidad.
1.- Sensación:
La sensación es la percepción de un cambio, de un desequilibrio. La sensación es recogida por los órganos de los sentidos, dirigidos hacia el entorno: vista, oído, olfato, gusto y tacto.
En estado bruto (antes de intervenir la conciencia) sería algo así como: “¡Atención! ¡Está pasando algo!" A partir de ahí, percibe la modificación del entorno. Se perciben cambios en las esferas:
- Cambios en la esfera del organismo: desequilibrio, movimiento, sed, hambre, falta de oxígeno...
- Cambios en la esfera afectiva: ganas de llorar, reír, enfadarme, de ser protegido, de hacerme querer...
- Cambios en la esfera intelectual: estar perdido, no comprender, crear, hacer proyectos...
2.- Toma de conciencia:
La toma de conciencia es, de cierta manera, el tiempo que transcurre entre la sensación y la satisfacción de la necesidad. Si la satisfacción es inmediata, no hay conciencia.
- En el tiempo que transcurre entre la sensación y la satisfacción de la necesidad, la mente estudiará que pasa, tratará de encontrar puntos de referencia, buscará en experiencias pasadas situaciones análogas para apreciar la situación actual y encontrarle el sentido.
3.-Energetización:
La toma de conciencia libera energía, que se manifiesta principalmente por una actividad muscular: me muevo, me levanto, camino, me cambio de sitio, me agito... estoy impaciente por pasar a la acción.
Es ilusorio en terapia querer engranar un ciclo en este punto, si no hay sensación, ni toma de conciencia, todo lo que se puede hacer es remolcar al otro como un peso muerto.
4.-Acción:
La acción es lagestión para conseguir un cambio en mi relación con lo que me rodea.
Una tentativa de destrucción de la relación actual para construir una nueva. Pero la destrucción da miedo.
El período entre la destrucción de lo antiguo y la creación de lo nuevo es un período muy inseguro, tan inseguro que hace que muchas personas se “retiren” o “vuelvan a lo antiguo”
Podemos decir que toda acción es agresiva por fuerza (agresión del latín ad-gredere, dirigirse hacia con energía, atacar). La agresividad forma parte de nuestra vida y es la clave de nuestra supervivencia.
5.- Contacto:
Es la fase donde puedo satisfacer mi necesidad.
- El contacto es la supresión de la distancia que me separaba del objeto de mi necesidad.
- El resultado inevitable del contacto es el cambio: ya no soy el mismo después, he incorporado, he hecho mías cosas exteriores.
- Polo “unión y fusión” – perderé poco a poco la conciencia de mi, de mi identidad, de mis límites.
“Me perderé en el otro y me arriesgaré a desaparecer en cuanto a mí mismo. El miedo a la separación puede impulsarme a una fusión donde me pierdo”.
- Polo “separación-distinción” – consagraré mis energías en proteger mis límites, para defender mis fronteras.
“Sufriré la barrera que me separa y protege de los demás, viviré como en una burbuja, observando la vida pero incapaz de tocarla. El miedo a la fusión puede forzarme a perpetuarme en mi torre de marfil”(llevado al extremo puede conducir a la esquizofrenia).
- Polo “unión-separación” “fusión-distinción” – El contacto se sitúa en el límite entre la unión y la separación, entre la fusión y la distinción. “En el momento del contacto, me siento tan cerca que hasta me puedo identificar con el otro, vivir la impresión de que los dos somos uno. Y al mismo tiempo, me siento diferente. Soy Yo, me defino por mis límites, mis fronteras. El punto de contacto no es más que un puente establecido entre tú y yo. Para el resto, soy consciente de mi diferencia, de mi cuerpo diferente, de mi historia diferente, de mis reacciones diferentes.
6.-Realización:
Es la fase donde me doy el placer de saborear, gozar, disfrutar el instante presente. Es la celebración, la consumación, la fiesta.
- En las relaciones interpersonales la realización es el arte de celebrar la presencia del otro.
- La diferencia entre contacto y realización es el paso del nivel cuantitativo al cualitativo. Es en cierta forma el paso a lo sagrado, a lo contemplativo.
- Es el punto culminante con el que se termina el ciclo, la expresión de alegría que me permite retirarme plenamente satisfecho.
7.- Retirada:
Tras las fases de contacto y realización (necesidad satisfecha), el organismo necesita un tiempo de reposo, “retirarse” (digestión), antes de iniciar un nuevo ciclo por una nueva sensación.
- Es una necesidad vital y no una pérdida de tiempo. El tiempo de retirada puede variar según la naturaleza de la necesidad: algunos segundos para la respiración, algunas horas para la comida, una noche para el trabajo cotidiano...
- Tras el período de retirada, el organismo está preparado para volver a sentir la nueva sensación de carencia y volver a comenzar un nuevo ciclo.
En todo momento del ciclo, las siete funciones permanecen presentes, incluso latentes.
Estructura de una Gestalt
Podemos identificar dos niveles diferentes de estructuras de gestalts:
La gestalt de la personalidad: La totalidad que se manifiesta en la realización de si mismo, y que necesita la reintegración de las partes que habían sido aisladas de la personalidad.
La gestalt del comportamiento: La totalidad que emerge cuando una tarea (en el sentido amplio de la palabra) emprendida ha sido llevada a buen término (completada).
En la Terapia Gestalt se considera a una “persona sana” aquella en la que se desarrolla de forma permanente y sin trabas un proceso de formación y cierre (o finalización) de gestalts.
Desarrollo creación de una Gestalt
Una gestalt o situación “completada” (formación y destrucción o cierre) Cuando una tarea o situación es completada
- Vacío fértil: Sentimiento de ser – plenitud.
- Déficit del organismo - Contactar con la necesidad.Surge una necesidad: ejemplo-entrar en contacto afectivo con otra persona.
- Tensión hacia la satisfacción creada por la necesidad.
- Identifico a la persona que puede satisfacer mi necesidad y me dirijo hacia ella.
- Entro en contacto con dicha persona
- Experimento el placer del contacto
- La abrazo tiernamente (actuo consecuentemente con mi necesidad)
- Siento la satisfacción que se deriva de mi acción.
- Satisfecha mi necesidad, estoy bien conmigo mismo
- Sentimiento de ser – plenitud
Una gestalt o situación “incompleta” (formación y destrucción o cierre)
Aquellas tareas que se interrumpen, crean un sistema cargado de tensión que influye en la memorización, (se recuerda lo inconcluso mucho más que lo acabado -“verborrea mental incesante”). La “tensión” creada por las situaciones inacabadas, no afecta solamente al comportamiento y a la memoria, sino a la totalidad del área intra psíquica de la personalidad.
- La persona, esta siempre en contacto con las situaciones inacabadas, que se manifiestan en una verborrea mental incesante.
- La persona tiene dificultad para contactar con su necesidad actual.
- Se reavivan y reactivan situaciones inacabadas, necesidades antiguas.
- La tensión hacia la satisfacción se transforma en ansiedad que empobrece la sensibilidad y afecta a la respiración.
- Esto le lleva a la prevención, a la negativa a aceptar el riesgo de experimentar la satisfacción de la necesidad.
- Antiguos patrones se interponen entre el deseo y su realización, manifestándose bajo la forma de proyecciones (no puedo entrar en contacto con esa persona, estoy segura que ella me desprecia) u otros procesos de prevención.
- La acción será incoherente respecto a la necesidad primitiva (por ejemplo, me pondré a limpiar compulsivamente)
- Dicha acción engendrará un sentimiento de frustración y Yo interiorizaré mi propio mandato a la necesidad que no habré satisfecho (por ejemplo, no hay que dejarse llevar por los sentimientos)
- Esto conduce finalmente al impasse, al vacío doloroso, en el que me torturo a mi mismo en mi propia impotencia.
Una gestalt no terminada o inconclusa implica:
“Que una persona no puede estar disponible para otro tipo de experiencia hasta que haya llevado a término las experiencias incompletas de su vida. En tanto la gestalt no esté terminada, la persona reproducirá compulsivamente, y constituirá un patrón, un esquema repetitivo de comportamiento".
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